La crisis de las hipotecas subprime

Hipotecas subprime

Crisis de las hipotecas subprime

Han pasado más de 10 años desde que estalló la crisis de las hipotecas subprime (basuras), que puso en jaque al sistema financiero mundial y provocó que la economía mundial entrará en una grave crisis sin precedentes.

Mucho antes de que todo esto sucediera, ya se podía ver que el mercado inmobiliario estaba inmerso en una burbuja, especialmente en EEUU. Durante muchos años, se mantuvieron los precios de la vivienda al alza de una manera exagerada. El mercado fue capaz de soportarlo y dio una falsa sensación de invulnerabilidad a los agentes económicos.

En un mercado alcista con continuas subidas, la tasa de morosidad hipotecaria era muy baja. Esto era debido a los bajos intereses que había para tratar de paliar los efectos de la crisis producida a principio del año 2000.

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Precios de viviendas con continuas subidas y bajos tipos de interés era la combinación perfecta para que todos quisieran comprar su propia casa. En el caso de que surgiera cualquier imprevisto, simplemente vendía la casa a un precio mucho mayor al que compraron meses antes, o al menos, eso pensaban.

Este mercado alcista facilitó la aparición de entidades que daban préstamos ninja. Créditos a personas con ingresos inestables, escasa solvencia, sin verificación de rentas, y teniendo que aportar solamente un 5% del valor del inmueble hipotecado. Estos créditos eran a interés variable, lo que podría provocar que las cuotas mensuales de los préstamos llegarán a triplicarse si los tipos de interés subían demasiado.

Los bancos comercializaban los Bonos hipotecarios. Miles de hipotecas catalogadas con puntuaciones altas agrupadas y garantizadas por el gobierno. Eran productos con baja rentabilidad causada por su alta solvencia.

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Gráfico del desplome de la aseguradora AIG

Debido a que los banco empezaron a tener un gran aumento de hipotecas subprime, decidieron emitir obligaciones y otros productos financieros (CDS, CDO´s, CDO´s sintéticos, etc) garantizadas con sus hipotecas.

Estos instrumentos de deuda eran una gran oportunidad para los bancos de inversión, ya que este alto riesgo los hacía mucho más rentables. Las agencias de calificación miraban para otro lado y otorgaban calificaciones elevadas a esto productos. Así, la rueda seguía girando y todos “ganaban”.

Estallido de la crisis

Después de muchos años de constantes subidas y alcanzar niveles insostenibles, las ventas de inmuebles empezaron a estancarse y los precios de la vivienda empezaron a bajar. Mientras tanto, la construcción de viviendas seguía al mismo ritmo. La consecuencia de todo esto, es que la tasa de impago en las hipotecas buenas subió ligeramente, y en las hipotecas subprime (basura) se disparó.

El aumento de la tasa de impago junto a la quiebra de empresas especializadas en hipotecas subprime, provocó que las obligaciones y productos financieros emitidos con garantías de esas hipotecas perdieran valor rápidamente.

Los bancos empezaron a tener pérdidas e intentaron salir de los fondos de inversión de hipotecas subprime, pero al ser mercados con poca liquidez, colapsó y se vieron atrapados. La crisis de las hipotecas subprime empezaba a hacerse notar con gran intensidad. Para poder soportar estás pérdidas, los bancos disminuyeron el crédito y, en consecuencia, las operaciones de fusiones y de compra-venta de grandes compañías empezaron a atrasarse por falta de financiación.

Los mercados financieros comenzaban a encadenar jornadas con caídas y empezaron a quebrar grandes compañías como Lehman Brothers, Bear Stearns o la mayor aseguradora del mundo, AIG.

El colapso de los mercados fue tan drástico que obligó a la Reserva Federal (FED) y al Banco Central Europeo (BCE) a inyectar liquidez en los mercados y a bajar los tipos de interés. Estás medida no consiguieron  paliar las consecuencias ni eliminar el verdadero problema: los bancos estaban muy tocados por unos productos que se basaban en créditos de escasa solvencia.

Tal como dice la teoría del capitalismo, la economía tiende hacia el equilibrio del crecimiento acelerado y el pleno empleo, lo que ha quedado en entredicho con la crisis de las hipotecas subprime. Por lo tanto, se debe controlar que el crecimiento sea equilibrado y sostenible para evitar que surjan burbujas que provoquen  un crecimiento lento, empleo precario,  desempleo crónico, y un exceso de capacidad de producción que hagan caer los precios.

Desde el equipo de Noticias Trading esperamos que le haya resultado interesante este artículo y si te gustaría conocer historias de otras crisis financieras, no dudes en dejarlo en comentarios.


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